Ayuda Práctica
Esta fortaleza incluye los recursos, apoyos, información y oportunidades que todas las familias necesitan y en los que deberían poder confiar, para que padres e hijos puedan crecer. Está bien pedir y aceptar ayuda.
Todas las familias utilizan algún tipo de apoyo, como:
- Depender de amigos, vecinos y familiares.
- Recibir ayuda con el cuidado infantil, el transporte o las necesidades básicas.
- Usar recursos comunitarios como escuelas, parques, hospitales u oportunidades de empleo.
- Apoyarse en las reglas, las leyes y las formas comunes de hacer las cosas en la sociedad.
¿Listo para apoyar a su hijo? Encuentre un Centro de Recursos Familiares cerca de usted.
La ayuda práctica puede incluir…
Aceptar la ayuda cuando te la ofrecen.
Saber dónde encontrar recursos para tu familia.
Enterarte de una nueva oportunidad de trabajo.
Fortalezas en acción..
No hay respuestas correctas. Reflexionar sobre estas preguntas puede ayudarle a comprender las fortalezas de su familia.
Aprende más
• Crianza consciente: visitas otros centros de cuidado infantil, pero están muy lejos, usan demasiado tiempo en pantallas y poco en juego activo. Decides seguir buscando, aunque no hay muchas opciones.
• Conexiones fuertes: una de tus vecinas se ofrece a dar cuidado infantil en su casa si tú estás dispuesto(a) a ayudarla a comenzar. Te pones en contacto con familias de tu antigua guardería para contarles que tu vecina tiene cupo.
• Fuerza interior: asistes y hablas en reuniones comunitarias sobre la escasez de guarderías en tu zona, aunque nunca pensaste que tendrías la confianza para hacerlo.
• Ayuda práctica: organizas a amistades, familiares y vecinos para ayudar a que la casa y el patio de tu vecina queden listos para su nueva guardería.
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• Crianza consciente: ya no puedes pagar ni llevar a tus hijos a sus actividades favoritas. La maestra de piano acepta cambiar las clases a los sábados y acortarlas para bajar el costo. Consigues aventones a fútbol para los entrenamientos con el padre o la madre de un compañero, y pausas las clases de natación.
• Conexiones fuertes: uno de los papás de la escuela de tus hijos los escucha hablar de lo que pasó. Se ofrece a dejar que tus hijos se queden en su casa después de la escuela cada día hasta que tu pareja pueda recogerlos. Te sientes agradecido(a) y tus hijos están emocionados.
• Fuerza interior: te estresa no tener un segundo coche. Tú y tu pareja planean cómo ahorrar dinero para un coche nuevo en los próximos seis meses. También acuerdan que usarás el coche los fines de semana, ya que tu pareja lo usa entre semana.
• Ayuda práctica: recuerdas que tu vecina jubilada tiene coche y tiempo libre, pero se le dificulta trabar en su jardín. Le ofreces cuidar su patio si puede llevarte y traerte del trabajo.
Ideas y consejos
Aquí tienes algunas ideas y consejos para probar para la ayuda práctica.
Recibir y brindar ayuda es parte de ser humano
Ser independiente y capaz de cuidar de tu familia importante, pero ser independiente no significa no necesitar apoyo, incluso de las leyes y la estructura de la sociedad en la que vivimos. Cada persona tiene ciertas necesidades básicas: sentirse segura, tener alimento, vivienda y ropa, sentirse querida, sentirse parte de algo, creer que tiene valor y que importa. Las familias deberían poder cubrir estas necesidades de sus hijos. Y toda madre y todo padre deberían recibir ayuda para cuidar a su familia. Aunque no siempre la reciban, de todas formas la merecen. Según la investigadora y narradora, Brene Brown, “No tenemos que hacerlo por nuestra cuenta; no fuimos hechos para eso”.
¿Los padres se sienten más estresados que nunca?
Si sientes que hoy en día es más difícil ser mamá o papá, no estás solo(a). Actualmente, muchos padres se sienten abrumados. En una encuesta reciente, casi la mitad (48 %) dijo que su estrés se siente excesivo la mayoría de los días. Esto es casi el doble que en otros adultos (26 %). El Cirujano General de EE UU ha declarado que esto es una crisis de salud pública. Estas son algunas de las razones por las que muchos padres tienen dificultades:
- Estrés financiero: el costo de la comida, la vivienda, el cuidado infantil y la escuela sigue aumentando. Muchas familias batallan para mantenerse al día. Esto puede provocar preocupación, tristeza y desesperanza.
- Equilibrio trabajo-familia: los padres trabajan duro tanto en sus empleos y como en casa. Cuidar de los hijos, limpiar y trabajar al mismo tiempo es agotador.
- Falta de apoyo: muchos padres no tienen licencia laboral pagada ni cuidado infantil accesible. Esto hace la vida aún más difícil.
- Expectativas de los demás: muchos padres sienten presión por ser perfectos. A menudo se sienten juzgados e intentan cumplir con lo que otros esperan, incluso si esas expectativas no son realistas.
Encuentra recursos y apoyo
Puede ser difícil saber dónde encontrar lo que necesitas. Estos recursos pueden orientarte hacia lo que esté disponible en tu comunidad, si es que ellos mismos no lo ofrecen.
A dónde acudir
Centros de Recursos Familiares: los FRC tienen personal atento y servicios gratuitos o de bajo costo, como actividades familiares divertidas, grupos de juego, clases de educación para madres y padres, espacios para convivir, préstamo de juguetes y conexiones con otros recursos comunitarios. Suelen ofrecer cosas como libros, asientos para coche, comidas o refrigerios grupales, materiales para manualidades, juegos, pañales o ropa usada en buen estado para niños.
Bibliotecas: no solo ofrecen libros e información, sino también programación para todas las edades, como horas de cuento, actividades para niños, clubes de lectura, exposiciones y clases de arte, eventos musicales, clases de escritura, apoyo para buscar empleo, orientación profesional o legal, capacitación en computación y tutorías. También cuentan con salas de reuniones, acceso a internet y tecnología, y difunden otros eventos comunitarios. Lo mejor de todo, estos servicios son gratuitos y están disponibles para todos.
Centros comunitarios y distritos de parques: muchas comunidades de Wisconsin tienen organizaciones o grupos que coordinan y/o proporcionan espacios para actividades deportivas, clases de educación comunitaria, actividades artísticas, áreas al aire libre y parques, además de eventos comunitarios divertidos.
Sitios web
¡211 es para todos! Visita el sitio web o llama a la línea de ayuda gratuita disponible 24/7 para hablar con una persona real que puede ayudarte a encontrar programas, servicios y apoyos locales.
Well Badger Resource Center: el sitio web, www.wellbadger.org, ofrece información de salud y referidos en línea, así como por teléfono, chat, correo electrónico o mensaje de texto. Los servicios incluyen apoyo para embarazo y crianza, salud mental, consumo de sustancias, ayuda financiera, cobertura de salud, necesidades especiales de atención médica y mucho más.
Wisconsin Wayfinder: encuentra apoyo para familias de niños con retrasos del desarrollo, discapacidades, necesidades especiales de atención médica y problemas de salud mental.
Recursos regionales
Agencias de Recursos y Referencias de Cuidado Infantil: las CCR&R brindan listados actualizados de proveedores de cuidado infantil con lugares disponibles cerca de ti, además de información sobre cómo elegir la mejor opción de calidad para tu familia.
Agencias de Acción Comunitaria: estas organizaciones conectan a las personas con servicios como capacitación laboral, apoyo para calefacción y vivienda, despensas de alimentos, atención médica, servicios legales, programas de seguridad, clases para padres y referencias para cuidado infantil.
Cosas que puedes darle a tu hijo(a) que el dinero no puede comprar
Aunque el dinero puede ayudar a cubrir muchas necesidades, hay formas importantes en que los padres pueden apoyar a sus hijos que van más allá de lo material. Existen cosas esenciales que solo los padres pueden dar y que ayudan a que los niños se sientan amados, importantes y a construir lazos fuertes que duran toda la vida.
Tiempo uno a uno: los niños anhelan atención, especialmente de sus padres.
Un oído atento: los niños necesitan que sus padres realmente los escuchen e intenten comprenderlos.
Un modelo a seguir: los niños necesitan que sus padres les muestren cómo ser amables, tener hábitos saludables, comportarse con responsabilidad y vivir de acuerdo con sus valores.
Intereses compartidos: a menudo los niños disfrutan aprender una habilidad nueva, leer un libro favorito o hacer una actividad que a sus padres les guste.
Reglas y orientación: los niños necesitan respetar límites y comportarse de manera adecuada para convivir con los demás. Necesitan un espacio seguro para cometer errores y aprender de ellos.
5 cosas que decir al pedir ayuda
Estas estrategias pueden hacer que otras personas estén más dispuestas a ayudarte, especialmente quienes te conocen. Muestran respeto, generan confianza y facilitan que otras personas digan que sí.
- Comparte cómo ya has intentado ayudarte a ti mismo(a): es más probable que te ayuden si ya intentaste resolver el problema por tu cuenta. Cuéntales lo que has hecho hasta ahora. Sé breve y claro para que lo entiendan rápido.
- Explica cómo has usado sus consejos en el pasado: es más probable que te apoyen si saben que cumplirás. Si vuelves con alguien en busca de orientación, hazle saber que usaste sus consejos y que estás agradecido(a).
- Considera un enfoque de “pedir poco primero” o “pedir mucho primero”: en el primero, pides un favor pequeño, luego das seguimiento con uno más grande; en el segundo, pides un favor grande primero y luego aceptas uno más pequeño.
- Sé directo(a): asegúrate de decir exactamente lo que quieres. Así la persona sabrá si puede darte lo que pides y tú recibirás lo que necesitas.
- Brinda ayuda: si ofreces y das ayuda cuando te la pidan, las personas estarán más dispuestas y harán un mayor esfuerzo por ayudarte, y a ti te será más fácil pedir apoyo.
7 pasos para pedir ayuda
Resulta que hay toda una ciencia para pedir ayuda. Prueba estos pasos cuando necesites algo:
- Prepárate antes de pedir: piensa en lo que necesitas específicamente o qué quieres saber. Infórmate primero sobre el problema o las posibles soluciones.
- Ve al grano: explica lo que ya intentaste. Sé respetuoso(a), pero no te disculpes de más.
- Hazlo personal: cuenta los detalles suficientes de tu situación para que la persona a quien pides ayuda pueda conectar contigo y entender cómo te sientes.
- Considera el momento: asegúrate de pedir ayuda en un momento y lugar en que a esa persona le sea más fácil apoyarte, no cuando esté distraída o abrumada por otras cosas.
- Sé persistente: si no obtienes lo que necesitas a la primera, vuelve a pedirlo o busca a otra persona a quien pedirle.
- Asegúrate de que sea el momento adecuado antes de pedir: antes de pedir ayuda, piensa bien cuál es el mejor momento para hacerlo. Elegir el momento oportuno puede hacer que las personas estén más dispuestas y en posibilidades de apoyarte.
- Recuerda: brindar ayuda hace sentir bien al que ayuda. Dar apoyo a desconocidos suele mejorar el ánimo de quien lo brinda. Al pedirle ayuda a alguien, en realidad le estás dando a esa persona la oportunidad de sentirse mejor.
Está bien pedirles ayuda a los niños también
Cuidar de una familia requiere mucho tiempo y energía, pero no tienes que hacerlo todo tú solo(a). Todos pueden ayudar, incluso los niños. Los quehaceres no solo ayudan a los padres: también ayudan a los niños. Les muestran que son importantes y que tienen algo que aportar. Además, les enseñan habilidades para la vida como hacer las cosas por sí mismos, ser agradecidos y aprender a trabajar duro. Estas son algunas formas sencillas de empezar y hacerlo más fácil:
- Llámalo de forma positiva: la palabra quehaceres puede sonar aburrida o negativa. Intenta decir tareas de la familia o contribuciones familiares en su lugar.
- Empieza desde pequeños: incluso los niños pequeños pueden ayudar con tareas sencillas. Al principio podría tomar más tiempo, pero forma buenos hábitos que ahorran tiempo después.
- Haz que las tareas sean acordes a la edad: elige tareas que tu hijo o hija pueda realizar. Considera también el momento: no pidas cuando esté cansado(a) o cuando tengas prisa.
- Sé claro(a) con lo que quieres: explica exactamente qué se debe hacer y cómo. Habla de los quehaceres en los momentos familiares habituales. Una gráfica puede ayudar a recordarles a todos.
- Pide su opinión: pregunta cómo se sienten respecto a sus tareas. Las reuniones familiares son un buen momento para escucharlos y planear juntos.
- Crea una rutina sencilla: haz una lista o gráfica que muestre qué hacer y cuándo. Usa dibujos o palabras. Cuélgala donde todos la puedan ver.
- Si se resisten: ¿se quejan o se muestran renuentes? Pregúntate: ¿la tarea es demasiado difícil? ¿Antes no se siguieron las reglas? Identifica qué lo está dificultando.
- Usa enunciados “cuando–entonces”: di cosas como, “Cuando termines tu tarea, entonces puedes jugar.” Pasar tiempo contigo puede ser la mejor recompensa.
- Muestra empatía: está bien decir: “Sé que no tienes ganas de hacerlo. No siempre es divertido.” Eso demuestra que te importa.
- No discutas: después de escuchar, no te enganches en una pelea. Puedes ignorar las quejas y mantener la calma.
- Da las gracias: hazles saber que notas su esfuerzo. Esto también les enseña a agradecerte por lo que haces.
- No esperes perfección: a veces se les olvidará, tardarán más o lo harán mal. Ten paciencia, pero no te dejes vencer.
Si necesitas ayuda práctica para ti o tu familia, consulta la sección del Centro de Recursos Familiares de este sitio web y busca un FRC en tu área.